miércoles, 26 de julio de 2017

Nova en Ourense, el regreso

Y lo prometido es deuda, regresé al Restaurante Nova de Ourense. Y como con la intención cumplida de dar buena cuenta del menú largo, el Cima, que está compuesto de un total de 12 platillos desde el aperitivo a los postes. También me decidí por el menú maridado, a por todas que iba.


Bonito marinado, mouse de hueva de sanmartino y huevas de trucha

Pulpo, crema de calabaza y soja

Bullabesa, chalotas y vieiras

Coliflor, tocineta y huevo.

Cocochas, pimientos asados y banana de mar

Terrina de Foie, pan blanco y helado de hinojo.

Papada de cerdo y puerro asado.

Lomo de bonito, packchoi e hinojo.

Mini hamburguesa de vaca vieja raza cachena, calabacín y aire de aceituna

Tabla de quesos gallegos

Espuma de menta y nectarina

Helado de vainilla, bizcocho y espuma de chocolate.



El maridaje está compuesto de una bebida (ya que el primero fue una cerveza) para cada dos de los platos que componen el menú. Todos los vinos disponibles en el maridaje y en la carta siguen la filosofía del restaurante de trabajar con producto gallego y del norte de Portugal.

Arrancamos con una cerveza elaborada ex profeso para el local, con mezcla de varios granos (cebada, trigo, avena y centeno si no recuerdo mal).


Seguido de Vimbio 2016, vino blanco de la DO Rias Baixas con la mezcla típica de uvas de la subzona del Rosal.

Continuamos con un Ribeiro de Adegas Alecrín, O Rouso.

Espumoso rodado de Quinta das Bagueiras

Seguimos con el Couto Mixto tinto de Xico de Mandin en la zona de Monterrei.

Semidulce de la zona de Valdeorras con uva garnacha tintorera elaborado por Jose Luis Aristegui.

Y para finalizar un Ao Monte Ilhado, vino elaborado a partir de albariño con crianza similar a un amontillado de jerez, pero elaborado en el norte de Portugal.

Ahora mas que nunca se que volveré, ¿repetiremos el menú grande? La respuesta mas que probable es "SI". 

jueves, 20 de julio de 2017

A Curva Portonovo

Ya hacia tiempo que tenia que haber escrito sobre A Curva en Portonovo pero por una razón u otra, falta de fotografías porque me lo comía y bebía antes (o me quedaba sin batería), nunca lo había conseguido a pesar de haber estado mas de una vez (o dos o mas). Pero esta vez si, por fin hay post.

A Curva es un local de toda la vida en Portonovo donde la cocina es con ese perfil de siempre, buen producto, fresco del día, con una elaboración casera respetando la materia prima. no tendremos aqui cocina moderna y elaboraciones complejas, pero ¿para que?.

Lo de vino ya es un mundo a parte, desde su apuesta y ayuda a difundir el vino gallego, este templo del vino nos ofrece también una amplísima cantidad de opciones del resto del mundo en su carta de vinos.

Volandeiras a la plancha (de los pocos sitios donde en la carta llaman a las cosas por su nombre). Suaves y jugosos, en su punto del cocción, solo con aceite y sal gruesa.

Eran animales de un tamaño considerable, de llenar la boca.

Tomates ecologicos que saben a tomate, aliñados con buen aceite y sal gruesa.

Xoubiñas fritas, de las de comer todo y no dejar nada en el plato.

Tortilla de patatas, en este caso ya me había encargado yo de "deconstruirla" antes de sacar la foto. despistes que tiene uno y que casi nos cuentan el post otra vez.

Y como somos bien larpeiros, pues tandada de postres, empezando por un arroz con leche.

Cañitas de crema

Filloas rellenas en este caso de crema, pero puede ser de nata o chocolate.

El tema de vino ya es cosa de Miguel, para que pensar, que decida el mismo que siempre va a acertar.

También tenemos su hermano Casa Aurora en Sanxenxo, que necesitará otra entrada especifica a su debido tiempo. Seguiremos informando

jueves, 22 de junio de 2017

Duelo al sol en el Bierzo Alto

Esta entrada no va de restaurante, ni viajes, ni gaitas. Esta es tan solo una entrada sobre una paparota de fin de semana completo en el Bierzo Alto. Una de essas cosas que surgen sin mas, el típico "a que no hay huev.."

Nos juntamos unos cuantos amigos en la bodega de Germán Blanco a charlar, a beber vinos, comer y desde luego a visitar las parcelas y conocer directamente sus dos proyectos en la zona, San Esteban y Casa Aurora.

Nada más llegar, Germán ya están muy avanzado en el cocinado de un par de lacones en una olla ferroviaria o putxera. Este artilugio es una especie de estufa portátil que usaban los maquinistas para cocinar con carbón mientras manejaban el tren. Se puede usar para asar, cocer, parrilla, ahumar...







Al día siguiente y después de un buen desayuno con huevos fritos y beicon, toco patear las viñas y conocer de donde salen las uvas que configuran los distintos vinos que elabora Germán en la zona.






Y claro después había que reponer fuerzas de tanto subir y bajar laderas. Acudimos al restaurante Mesón Ramos en el pueblo de La Ribera de Folgoso, menú del día yo me metí unos garbanzos con judías de primero y luego unos ricos callos, algo de postre también había.




Luego otro paseo visitando el pueblo Colinas del Campo de Martin Moro Toledano donde de ha de dejar el coche a la entrada y obligatoriamente visitarlo andando. Existen alojamientos y lugares para comer, y es muy buena base como punto de partida de rutas de senderismo.



Y al regreso, nueva cena variada con el plato fuerte de unas manitas de cerdo con oreja que eran pura gelatina.






Lo que tiene juntarse con bodegueros, distribuidores y amantes del vino es eso,  que el vino va a ser variado y excelente. Y para muestra un "montón".




























La verdad es que no se si me quedé con hambre o con sed.